El pasado viernes 20 de mayo, tuvo lugar en la sede de la Fundación Caja Rural de Zaragoza un evento único e innovador en el mundo de la música. El Coro Inclusivo Cantatutti ofreció un espectáculo con un repertorio de 14 canciones, un total de 60 intérpretes en el escenario y un título muy especial: «Experiencia multisensorial educativa».
Y es que este evento no ha fue una experiencia musical convencional. Desde el principio, el público pudo ver dos pantallas LED que se iluminaban con cada canción, en función del ritmo y melodía de éstas. Además, cada butaca, contenía un regalo en forma de caja. Dentro de ésta, fueron apareciendo diferentes elementos que permitían acompañar las canciones con cada uno de los sentidos.
Pero esto no fue todo. En la sala había público sordo. Para ellos se contó con una intérprete de LSE, que traducía las intervenciones de los miembros del coro y de las diferentes personalidades que subían al escenario. También pudieron disfrutar de unas mochilas vibratorias. Éstas se colocan en el cuerpo y a través de vibraciones, sienten la música en diferentes partes de su pecho. Todos estos estímulos se vieron apoyados por la propia lengua de signos que interpreta el coro en las canciones.
Durante las dos horas que duró el concierto, el público disfrutó de un amplio repertorio que incluía diferentes géneros musicales. Cantatutti les ha querido llevado a un viaje emocional, la energía y la pasión de los intérpretes en el escenario se pudo transmitir a los espectadores, creando un ambiente mágico y vibrante. Con todos estos elementos, se ha demostrado que es posible sentir la música de una manera diferente y única.
Este concierto ha sido posible gracias al trabajo y dedicación de todos los integrantes del coro, su director, Borja Juan Morera; las directoras de la Cátedra MICS del proyecto, Iciar Nadal y Belén López, así como de los colaboradores que apoyan este proyecto. El evento ha contado con la participación de diferentes músicos, Carmen Dieste, al piano, Josué Barrés y Pablo Gancedo a la percusión; Enrique Baile, a la guitarra. Y, por último, la bailarina Sara Fernández que interpretó una de las canciones.
En definitiva, el concierto de Cantatutti fue una experiencia única y vibrante que dejó al público con ganas de más. En el futuro, el coro espera seguir ofreciendo conciertos innovadores y atractivos que puedan llegar a más público si cabe.



